Rutina y horarios: El reloj del recién nacido

Establecer una rutina dentro de los primeros meses no es tarea fácil. Para que ésta sea beneficiosa debemos primero aprender a adaptarnos al reloj biológico de nuestros niños. Sólo así el horario resultará conveniente para padres e hijos.

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Una cantidad adecuada de horas de sueño y una buena alimentación son esenciales para un desarrollo saludable en los pequeños, y en este sentido, establecer una rutina adaptada a ellos es clave. Aunque los tiempos de sueño y la cantidad de comida varían de niño a niño, un bebé recién nacido necesita durante su primer mes de vida un aproximado de 18 horas de sueño al día, así como unas 15 onzas de leche diarias.

En el recién nacido lo más importante es la lactancia. Según el pediatra Enrique Massa, en estas primeras semanas la alimentación debe ser de libre disponibilidad, es decir, darle al niño de lactar la cantidad que él desee las veces que lo pida, sin imponerle horarios rigurosos. Por lo general, será el mismo bebé quien cree su propio horario entre los siete y diez días de nacido, lo cual típicamente será 20 minutos de lactancia cada dos horas, intercalando ambos senos a diez minutos cada uno.

Lamentablemente no se puede monitorear la cantidad de leche que su hijo consume cada vez que lacta. Un tip para saber si está recibiendo suficiente leche es observar que el bebé orine aproximadamente seis veces al día.

Alrededor de las tres semanas, el sistema nervioso de los pequeños es lo suficientemente maduro como para que él pueda esperar más entre períodos de alimentación e interactuar con usted. Por lo general en el segundo mes su niño pedirá ser alimentado cada tres horas, al tercer mes cada cuatro y así sucesivamente.

Si desea estimularlo, háblele y juegue con él. Otra buena idea es colocar juguetes colgantes, móviles de colores brillantes y moverlos para que el bebé pueda seguirlos con la vista. Según las recomendaciones del doctor Massa, a esta edad se puede cargar o mecer al bebé todas las veces que sean necesarias ya que no se engríen demasiado. Tampoco fuerce la alimentación de su hijo: con seguridad, él consumirá lo que desee hasta estar satisfecho. Sin embargo, si su hijo está permanentemente inapetente o duerme más de cinco horas seguidas, consulte a su pediatra.

Otro elemento importante dentro de la rutina del bebé es la hora del baño. Si bien no hay mayor necesidad de bañarlo en un momento particular del día, hacerlo siempre a la misma hora ayudará a su recién nacido a crear una rutina, lo cual eventualmente le permitirá a usted dormir ocho horas seguidas sin interrupciones.

Como con la alimentación, es importante conocer el ritmo de su bebé. Si es de los niños que tienden a exasperarse por las noches, un baño caliente los ayudará a relajarse y dormir con mayor tranquilidad. Por el contrario, si las mañanas resultan pesadas para el carácter del pequeño, el baño debe de hacerse a esa hora.

Saliendo de la rutina

Usted acaba de dar a luz, pero la vida continúa. Aún tiene que recoger ropa de la lavandería, ir de compras al supermercado; incluso visitar a las amigas o recibir visitas en casa. ¿Debe de llevar al niño con usted?

Si bien los niños mantienen al nacer la transferencia de anticuerpos que la madre les trasladó durante la gestación, ésta es transitoria ya que no dura más de tres a seis meses. Hay, además, enfermedades que la madre nunca tuvo y a las cuales el bebé no es inmune.

Por ello, si ha decidido salir a hacer diligencias y quiere llevar a su hijo con usted, tenga en cuenta que los lugares cerrados, como los supermercados o algunos centros comerciales, guardan en su ambiente muchos microbios que pueden ingresar al organismo de su pequeño. Lo mismo sucede con las visitas en casa. Si bien sería injusto tener a su hijo encerrado entre cuatro paredes, no permita el ingreso al cuarto del niño a personas resfriadas o niños
en edad escolar, quienes podrían contagiarlo de alguna enfermedad simple pero fastidiosa.

Si lo que busca es salir de la rutina, un paseo por el parque es lo más indicado tanto para usted como para sus hijos.

Definitivamente, los primeros meses son complicados para las mamás, ya que recién están empezando esta etapa llena de cambios físicos y emocionales. Si bien seguir la rutina puede hacerle las cosas más fáciles, sea flexible con usted misma y con su tiempo. Ésta es una etapa para ser disfrutada y es el momento ideal para que el bebé desarrolle la confianza en su entorno y en la gente que lo rodea. Por ello es de absoluta importancia que ambos padres participen en responder a las necesidades del bebé durante los primeros meses. Sólo así podrán
crear una relación plena y una maravillosa conexión con su recién nacido.

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