Qué hacer con el comportamiento inadecuado del los niños

Es un hecho que los niños aprenden a través de modelos. Y también es cierto que son, muchas veces, los padres los que estimulan en sus hijos comportamientos no adecuados para su edad. En el caso de las niñas, la situación suele ser evidente.

comportamiento inadecuado

No es raro encontrar mamás que, aún siendo pequeñas sus hijas, las maquillan, les ponen ropa de grandes y les enseñan actitudes de adultos como si se tratara de una gracia. El resto de la familia suele festejar estas ocurrencias, lo que conduce a que la niña se sienta aceptada cuando se comporta de esa manera y crece pensando que maquillarse o vestirse llamativamente es correcto.

Como explica la psicóloga Katiuska Aliaga Giraldo, lo que puede ser circunscrito a una actividad de juego, donde la niña pueda tener un espacio para ir incorporando patrones propios del comportamiento femenino, se rebasa y pasa a convertirse en un comportamiento habitual. “La niña debe tener muy en claro que una cosa es imitar a mamá en un determinado momento, lo que es completamente natural, y otra muy distinta que ese comportamiento se convierta en una actitud constante. Si desde pequeñas se les permite a las niñas comportarse como grandes, e incluso se estimula ese comportamiento, al llegar a los siete años lo que empezó como un juego se habrá convertido en una actitud”, señala la especialista.

Esa clase de comportamiento también puede ser estimulado por los medios de comunicación, especialmente por la televisión. “La niña suele tomar como modelos algunos comportamientos que ve en las telenovelas, o imitar a su artista favorita copiando su manera de bailar o de vestir. Es ahí cuando deben intervenir los padres, ya que si no hay una orientación en la casa, la niña copiará esos modelos como algo cotidiano”, sostiene la doctora Aliaga.

Sólo un juego

Es un hecho que la niña se identifica con su madre y quiere imitarla reforzando así algunos comportamientos propios de su sexo. Si una niña ve a su madre maquillándose y quiere también hacerlo, la mamá puede dejar que se ponga un poco de labial para que vea cómo le queda y satisfacer su curiosidad, pero luego debe limpiárselo diciéndole que sólo los adultos se pintan y que ella ya tendrá tiempo de usar cosméticos cuando crezca.

Lo que sí debe quedar claro es que los padres no deben estimular en sus hijas comportamientos que no son propios de su edad. “Lo importante es que la niña viva su momento, su edad, su espacio. Si le enseña a usar una minifalda, por ejemplo, tendrá que enseñarle cómo sentarse y cómo conducirse. Eso no le va a permitir jugar libremente. El usar cierta ropa trae consigo, necesariamente, una responsabilidad de respeto y de cuidado de su cuerpo y de su intimidad”, sostiene.

En resumen, debemos enseñar a las chicas a vivir plenamente el momento por el que pasan, y repetirles constantemente que ya llegará el día en que se convertirán en señoritas para disfrutar de otras experiencias.

Por último, debemos siempre hacerles ver que no siempre es bueno hacer lo que todos los demás hacen, que no porque todas sus amigas se pinten, ella también deba hacerlo, es decir, enseñarles a tener su propia voz y a tomar sus propias decisiones.

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